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Entrevista con Rosana Estruch – Departamento de Administración Comercial 

En Azimut, cada historia cuenta. Hoy damos voz a Rosana, una compañera que lleva más de dos décadas formando parte de esta gran familia.
Profesional como la copa de un pino, con un conocimiento profundo de nuestros productos, procesos y clientes, Rosana es una pieza clave del equipo y un ejemplo de compromiso, experiencia y evolución constante.
A lo largo de estos 22 años, ha vivido de cerca la transformación de Azimut y ha sabido adaptarse a cada cambio con actitud, entrega y pasión por el trabajo bien hecho.

Te invitamos a conocer su historia y descubrir el valor de quien, con discreción y eficacia, ha dejado una huella enorme en lo que hoy somos como compañía. 😊

  1. Cuéntanos sobre tu trayectoria en Azimut. ¿Cómo fueron tus inicios y cómo ha evolucionado tu camino en la empresa?

Era el año 2003 cuando empecé en Azimut. Recuerdo el primer día como si fuera ayer. Estaba entusiasmada y feliz de empezar una aventura en una empresa innovadora que me fascinó desde el minuto uno, cuando Vicente Sanlorenzo me entrevistó. Tuve la suerte de aprender mucho de él y me transmitió su energía y pasión por el trabajo. Además de adaptarme a los cambios continuos para alcanzar la eficiencia.

 La empresa que es ahora Azimut, con todas las herramientas y procesos informáticos me ha transformado en una persona capaz de trabajar diversificando tareas, controlando los tiempos y siendo muy organizada.

 

  1. ¿En qué consiste tu trabajo y qué es lo que más te motiva de tu día a día?

Mi trabajo diario consiste en la atención al cliente telefónica y por email. Asesorarles tanto en la compra como en la resolución de dudas técnicas o problemas que puedan surgir.

Me motiva diariamente la estrecha relación  establecida con los clientes y su fidelidad. Es habitual que los clientes se muestren contentos al saber que soy yo quien responde porque confían en mi experiencia para solucionar eficazmente sus cuestiones técnicas.

 

  1. ¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado en Azimut y cómo lo superaste?

Ha habido muchos retos a lo largo del camino, pero destacaría el cambio en la tramitación de los pedidos manuales a automáticos por el B2B. Cuando la compañía decidió que los clientes hicieran los pedidos por la web. Parecía que el trabajo, de quienes estábamos al teléfono, se terminaba, y se reduciría personal. Sin embargo ese cambio a mí me sirvió para darme cuenta que nunca una web o máquina podría sustituir la atención telefónica de una persona. Eso me hizo darme cuenta que, si los pedidos entraban directos, yo podía centrarme en mejorar las ventas ofreciendo promociones y compras relacionadas, teniendo más tiempo libre para revisar los pedidos.

 

  1. Si tuvieras que definir Azimut en una palabra o en una frase, ¿Cuál sería y por qué?

“No hay problemas, sino falta de soluciones”. Esta frase la tengo presente todos los días pues siempre hay que buscar alternativas para que el cliente quede satisfecho. Ya sea resolviendo un problema u ofreciendo otra opción.

 

  1. ¿Qué aprendizaje o experiencia en Azimut ha dejado huella en ti?

El aprendizaje inicial de los comerciales que trabajaban en Azimut cuando entré ha dejado en mi una huella importante. Guardo esa documentación, apuntes  y hago uso de ese libro gordo de Petete en ocasiones para solucionar temas técnicos. Igualmente intento comunicar a las nuevas incorporaciones de igual manera que me lo transmitieron a mí.

 

  1. ¿Qué le dirías a alguien que quiere formar parte de Azimut?

Le recomendaría que no dijeran que sí cuando su corazón les dice que no. La honestidad bien comunicada es la mejor manera de formar equipos fuertes y unidos.

 

Gracias, Rosana, por compartir tu historia con nosotros y por ser un ejemplo de dedicación, experiencia y compromiso durante todos estos años.

Tu trayectoria demuestra que el conocimiento, la actitud y el amor por el trabajo son clave para construir un proyecto sólido y duradero. 💙

Seguiremos compartiendo historias inspiradoras!!

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